La startup Naïve consiguió una ronda de financiación de 28,5 millones de dólares para desarrollar una plataforma destinada a automatizar gran parte del trabajo necesario para crear y operar una empresa. Su propuesta lleva el concepto de vibe coding hacia una visión más amplia: utilizar software y agentes de IA para automatizar tareas relacionadas con la infraestructura y las operaciones empresariales. El objetivo es reducir el trabajo manual que normalmente necesitan los emprendedores para configurar servicios, administrar herramientas y mantener determinadas operaciones. La noticia resulta especialmente relevante para pequeñas empresas y startups, porque muestra hacia dónde está evolucionando la automatización: de asistentes que ayudan con tareas individuales hacia sistemas capaces de ejecutar procesos completos.